miércoles, 25 de febrero de 2009

La decepcion es el arma más fuerte del mundo.

Ni bien terminaron estos problemas, arranque desde cero mi vida. Conoci a una nueva mujer, que prometia mucho, parecia ser algo que me podia gustar. La vida me empezaba a sonreir, y a ella se la veia muy entusiasmada. Arreglamos un encuentro, más precisamente en el Jardin Japones. Ella con sus amigos, yo con los mis, nos juntamos e hicimos una multitud. Me acerque a ella, bajita, de pelo rojizo, cuerpo normal, y ojos grandes y marrones.
"Rosa" es un nombre el cual iria perfecto para estar mujer. Ella pensaba que yo era otra persona. Tenia una imagen en su cabeza sobre mi, muy diferente, muy distinta. Era el hombre perfecto antes de conocerme en profundidad. Pero no, yo era un tipo demasiado normal, y en el fondo la decepcion invadió el corazon de Rosa. Tanto asi que se transformo en un tempano de hielo. Me hablaba poco, y a la semana se alejó y desapareció. Nunca la entendi. Era y es posiblemente la mujer más rara que haya conocido. Aveces cuando uno sabe que va a recibir algo que todavia no vió, empieza a especular. "Será así? o de tal forma? Casi seguro que es de ésta forma!" y muchas de esas frases. Pero cuando se tiene demasiado tiempo para pensar, se especula de más, y empezamos a crear una imagen totalmente adaptada a lo que nosotros queremos y no a lo que es en realidad. La sorpresa llega, y nos damos cuenta que no es nada de lo que nosotros habiamos imaginado. Si una persona no es lo suficientemente transparente como para que se note, puede ser que oculte esa decepcion, pero por dentro no la podrá ignorar nunca. Como sentirse, cuando no sos lo que la otra persona queria?

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