miércoles, 25 de febrero de 2009

Todas las cuentas se saldan.

En todo este tiempo aprendi una de las leyes de la vida. Todo lo que uno hace, sea bueno o malo, vuelve. Yo hice mal, me volvio mal. Hice bien, y me volvio bien. Dios parece ser el ente regulador de todo esto. Es el que te manda las cartas de aviso de deudas, te muestra las formas de pago, y te lo hace pagar. Nadie escapa a esto, por que en la vida siempre tiene que haber un balance. Lo más importante es estar conciente de que uno debe, y hay que tener cuidado con lo que hacemos. Yo lamentablemente rechazaba amores faciles, pero cuando me toco uno que realmente queria me encontre rechazado yo. Es lo que estoy viviendo ahora. Me está haciendo pagar todo lo que debo, y realmente me voy a tener que esforzar si quiero lograr algo. Yo hice sufrir a gente, involuntariamente, y ahora me toca sufrir a mi. Lo más feo es que posiblemente esto termine mal. Tengo mucho miedo de sufrir en vano, y volverme loco sabiendo que me maté por nada. Con mi amigo hablabamos el otro dia, y me pidio encarecidamente que tenga cuidado, por que tenia miedo tambien de que yo estuviera pagando. Me dijo que no me encariñara todavia, que aunque me sea imposible lo estire lo más que pudiera. Y asi lo estoy haciendo, lucho contra lo que siento y apuñalo a mi corazon para que no me gane. Nesecito estar frio para que esto me duela lo menos posible. Realmente no sé si va a terminar mal, pero la existencia de este balance me tiene en duda, por que sé lo que hice anteriormente, y tengo miedo. Pago mis deudas, con la sangre de mis venas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario